¿Hablamos realmente el mismo idioma?

Diferencias de comunicación entre hombres y mujeres

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De todos es bien sabido que las mujeres tienen más habilidades que los hombres en el arte de la palabra, y las dificultades que ocasionan estas diferencias entre hombres y mujeres en este aspecto. En la sociedad de hoy en día son muchas las parejas que se encuentran con dificultades en la comunicación del día a día y no sólo debido a discusiones y a temas sin solución, sino en la relación cotidiana, temas básicos como limpieza del hogar, compras, niños, etc.

En el siguiente artículo expondremos con detenimiento las diferencias esenciales en la comunicación hombre-mujer y las habilidades que se pueden poner en práctica para superarlas.

Las mujeres de otras épocas no presentaban las mismas problemáticas que la mujer actual. Las diferencias son múltiples, en principio, tenían muchos hijos y las tareas cotidianas les quitaban mucho tiempo para detenerse a valorar si hablaban mucho o poco con sus maridos, que se pasaban el día en el campo o en la fábrica trabajando.

Además, las relaciones solían ser por compromiso y raras veces se daba importancia a la comunicación hombre-mujer. Para comunicarse estaban las vecinas, las compañeras de lavaderos, las acompañantes a la iglesia, las comadres, etc. Con ellas, la mujer volcaba toda su necesidad de comunicación y no necesitaba que el hombre se enterara de lo que pasaba más allá de acusar la desobediencia de los hijos.

En la sociedad actual la mayoría de las mujeres trabajan fuera de casa y se comunican a lo largo del día con otras personas, sin embargo, la comunicación en la pareja es importante ya que se necesita el establecimiento de acuerdos bajo los cuáles van a solucionar las situaciones del día a día. Por otro lado, las amas de casa necesitan la llegada de su pareja a casa para exponerle todo lo que han hecho durante el día, ya que no tienen vecinas con quienes compartirlo (trabajan, o bien las relaciones son más distantes que antiguamente).

El marido puede que utilice todo su bagaje comunicativo en la oficina o en el trabajo, con lo que al llegar a casa está deseando parar y descansar. El problema aparece cuando su mujer le espera deseosa de conversación y/o de contacto.

El problema surge cuando no se percatan de que habitualmente, las mujeres hablan un número de palabras superior que el de los hombres y su significado tiende a ser más indirecto y superficial, por lo general, se expresan con frases que denotan sentimientos debido a su entonación, gestos de la cara o movimientos corporales.

El hombre por el contrario es mucho más directo, no necesita todas estas expresiones y se mantendrá igual si transmite algo triste o algo alegre.

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Estas diferencias de comunicación generan grandes discusiones en las parejas: el hombre se queja de tener que adivinar el pensamiento debido a las frases poco claras o con doble sentido, mientras que la mujer, por su parte, se quejará de la poca emotividad y de la firmeza sin sentimientos.

Dado el menor número de conversaciones diarias que mantiene el hombre, muchas mujeres suelen sentirse abandonadas y solas, y opinan que su pareja no les habla, que él se mantiene callado durante largo rato, lo que interpretan que está enfado o algo similar.

Lo que necesitan tener claro estas mujeres es que el hombre es capaz de mantenerse callado en una reunión de amigos durante un periodo de tiempo ilimitado sin que nadie se moleste por ello, siempre y cuando el grupo sea totalmente masculino.

Realmente, ellos están manteniendo un discurso interior consigo mismos, lo cual les diferencia de las mujeres, que suelen hablar siempre hacia el exterior, en voz alta. De hecho, si les molestas, se enfadarán porque les has interrumpido en su razonamiento.

Las frases que utilizan los hombres son concisas, precisas y tajantes; las de las mujeres son enredadas, indirectas y largas. Las de ellas sirven para fomentar las relaciones y la buena comunicación entre iguales, mientras que las de ellos sirven para solventar problemas, tomar decisiones, cerrar tratos, etc.

Si una mujer quiere aparecer bien delante de un grupo de hombres, tendrá que ser concisa y directa, si se permite mostrar que en su cabeza hay miles de pensamientos y además los expresa, no se integrará en el grupo. La forma de comunicarse adecuadamente con un hombre es dejarle hablar hasta que termine su exposición, si no lo interpretará como un ataque y se pondrá a la defensiva. Las mujeres que saben esperar y ser pacientes tienen buena fama y son amigas de los hombres; las que interrumpen todo el tiempo y dan su opinión sin saber, se vuelven inaguantables para ellos.

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Los hombres que son aceptados en grupos femeninos, son aquellos que se muestran empáticos con los sentimientos, que son capaces de escuchar y se muestran interesados en las conversaciones, que no interpretan lo que las mujeres quieren decir, y que dicen las palabras mágicas: “Sé lo que sientes”, “Entiendo lo que me quieres decir”, “Trata de hablar con él como lo haces conmigo”.

A menudo, la forma de comunicar que utilizan las mujeres es con ánimo de ser recompensadas por el hombre. Muchas veces sólo quieren ser escuchadas y ni siquiera buscan una solución a sus problemas, con lo cual, lo mejor que podrá hacer el hombre es callar, asentir activamente y apoyar cuando sea necesario.

El hombre es literal en la expresión de sus ideas, la mujer no, la mujer expresa sus emociones y busca la comprensión de su pareja; ellos, interpretarán las frases al pie de la letra y por eso, se generarán muchas discusiones. Sugerencias para mejorar la comunicación.

Una buena alternativa es concertar una cita en un lugar fuera de casa, c